Erwin Olaf 0
La obra del fotógrafo holandés Erwin Olaf no suele dejar indiferente a casi nadie. Genera grandes adhesiones y también fuertes rechazos, estos últimos debidos sobre todo a su manera directa y explícita de abordar temas como el sexo, el deseo, la belleza y la violencia, una libertad y desinhibición que en su caso siempre han ido acompañadas de una incisiva crítica de la hipocresía social, los tabúes, la doble moral o el abuso consumista; en definitiva, todo aquello que la sociedad contemporánea todavía acostumbra a ocultar o enmascarar aun a sabiendas de que ocupa un espacio esencial, no sólo en nuestras vidas, sino en la propia estructuración de nuestra sociedad.
Es el Hitchcock de la fotografía. Misterioso, crítico, ambiguo. Sus interiores fríos esconden secretos inconfesables, atmósferas, como las del pintor Edward Hopper, sin aire.