Alexa Meade
Alexa Meade juega al despiste con el espectador en cada uno de sus trabajos de la serie Living Paintings, en la que replantea su arte no como una representación, sino como una integración de la realidad en la obra. ¿Qué elementos respiran y tienen vida y cuáles son simples brochazos de color? Sus “experimentos”, como ella misma los califica, tienen difícil etiquetado, pues se encuentran a caballo entre la instalación, el ‘body painting’ y la pintura hiperrealista.
A primera vista, el espectador puede creer que se halla ante un simple retrato, pero a medida que examina la obra, comprende que se encuentra frente a una persona real, a una ilusión óptica que confunde su visión espacial. Incluso, de vez en cuando, los personajes estáticos cobran vida y se mezclan entre los visitantes, en una materialidad desconcertante.




