Lemonade
En Señorita Puri he visto hoy un post de los que te marcan. Cito textualmente:
Tú, que te quedas en la oficina hasta las tantas de la madrugada terminando un trabajo sin cobrar las horas extra. Tú, que te pasas el fin de semana pensando la idea brillante, grandiosa, única para un concurso (que ya está dado, pero hay que intentarlo) mientras el de Cuentas está en su casa con el móvil apagado. Que sueñas tu idea, la imaginas, la vives, la haces tuya y real y la tocas y proteges, tú. ¿Cuántas ideas? ¿Cuántas decepciones, tú?
Tú, que aguantas argumentos ignorantes de Clientes. Tú, que cobras una miseria. Tú, que no puedes planificar vacaciones, puentes o cenas (con velitas para dos) porque no sabes a qué hora saldrás. Tú, que curras como si la empresa fuera tuya y le pones alma, corazón y vida, pero cobras como si fuera de otro, sin alma, corazón ni vida.
Sí, tú, un día te darán la patada, sin más, porque sí, porque bueno, lo siento, es lo que hay, ya has ido viendo cómo está esto, yo sólo soy el mensajero, pero no es por ti, ojo, trabajas muy bien, ya lo sabes, pero entiende, lo entiendes ¿no? claro que sí, pues nada, eso, habla con Administración, firma aquí, por favor. Oye, y mejor vete hoy, ya sabes, para que no haya malos rollos en la oficina.
Y te vas.
Te vas porque no te fuiste en todo estos años, porque pensabas que el mundo se iba a hundir si lo hacías, claro, a tu edad, no es momento para asumir riesgos, normal, mejor quedarse, por el alquiler, el niño, el coche (que cualquier día de estos me deja tirado), y total en todos los sitios vas a estar igual que aquí… y ahora, tú, mira, te tienes que ir, te echan, y crees que el mundo se hunde. Porque se hunde.
O no.
Y ahí aparece Lemonade, un documental donde un grupo de creativos publicitarios explican cómo aplicaron la creatividad a su vida tras ser despedidos de forma fulminante de su agencia de publicidad. Cuando el mundo se hundió y les engulló y amenazó con devorarles. Un vídeo altamente recomendable para alimentar los sueños y esperanzas de todo el que se encuentre en una situación similar, o de quien quiera dar un giro a su existencia de una vez por todas y tener, esta vez sí, alma, corazón y vida.




